Nueva autoría en el género. Gareth Edwards

Lo que sigue es un análisis de Gareth Edwards como nuevo autor en el género fantástico. Hasta donde me alcanza el conocimiento, esta es (o fue en su momento, finales de 2017) la primera vez que se analiza la obra del autor a través del género y de forma cinematográfica.

El trabajo debía ser de una extensión específica y tuvo que se acotado. No obstante, me encantaría algún día poder añadir toda la información que dejé de lado, además del procedimiento de análisis y no sólo las conclusiones, y trabajar con material gráfico. También me habría gustado dedicar páginas a cada una de sus películas, incluido su cortometraje Factory Farm, que podéis encontrar en YouTube.

Tampoco estaría mal traducirlo al inglés.

En todo caso, aquí tenéis esta pequeña pieza para catar.

La Estrella de la Muerte sobre Jeddha en ‘Rogue One’. D.O.P. Greg Fraisier.


Británico de padres galeses, Gareth James Edwards (Nuneaton, 1975) decide – como muchos otros cineastas del momento – que se dedicará a utilizar el séptimo arte para contar historias tras quedar maravillado por el Star Wars de George Lucas (1977).

Creció bajo influencias tales como las de Francis Ford Coppola o Quentin Tarantino, de quienes heredaría la importancia del detalle a la hora de dotar de credibilidad a personajes histriónicos y situaciones imposibles; pero su mayor influyente es el imaginario de Steven Spielberg, el análisis de cuyo lenguaje cinematográfico se convirtió en la base de todo aquello en lo que Edwards querría convertirse. No obstante, la falta de medios en Monsters (2010), su ambicioso primer largometraje, le obligó a desarrollar aquellas características que, no sólo acabarían definiendo sus rasgos como director, sino que llamarían la atención de Disney/Lucasfilm antes incluso de haber estrenado Godzilla (2014), su primera súper producción.

Tras veinte años de práctica en televisión, y con tan sólo un cortometraje y dos largometrajes a sus espaldas, Gareth Edwards acabó en boca de todos tras firmar Rogue One: A Star Wars Story (2016). “Big, bigger, bigger-er.”

Podríamos resumir brevemente las características que definen al director británico en tres grandes apartados:

Organic realism

O “realismo orgánico” en castellano. Este concepto acuñado por el mismo cineasta nace inesperadamente de la concepción y más tarde éxito de Monsters y se define por la “sensación de inmersión natural” que Edwards intenta conseguir en el espectador de sus historias. Surge de la necesidad de haber rodado un largometraje con más de 250 tiros de efectos visuales digitales (VFX) con un equipo de seis personas: dos actores, sonido, edición, producción y él mismo como director, guionista y cinematógrafo. La intimidad de la producción (la química y cercanía a los entornos se refleja en el metraje final), la falta de medios (“cine de guerrilla”: como si se tratara de un documental) y la calidad del resultado (fruto de los años de práctica como artista VFX en televisión) acabaron creando la experiencia monster movie perfecta para un público que hasta entonces lo más parecido que había visto había sido Cloverfield (2008) de J.J. Abrams.

 

Edwards como D.O.P. y director en su ‘peli de guerrilla’ ‘Monsters’.

Este organic realism destaca por tener personajes cercanos al espectador con los cuales sea fácil empatizar (sea por su situación y/o objetivos sociales y/o personales que pongan en común) y, por lo tanto, se conviertan en un acercamiento verosímil, una ventana cristalina a los eventos fantásticos a los que se enfrentan; y por crear un universo en la ficción lleno de detalles que dan sentido y credibilidad a todo aquello que ocurre en él: “embed as much reality [in the fantastic] as posible.” – ( Incrustar tanta realidad [en el fantástico] como sea posible. – Originalmente nota al pie).

Jason McGatlin, productor ejecutivo en Lucasfilm desde 2015, asegura precisamente que aquello que atrajo la atención de Edwards para dirigir Star Wars no fue su capacidad para llevar una producción como Godzilla, sino la de hacer “películas de monstruos sobre personas”.

Como Lucas pretendió con su American Graffitti (1973) y no consiguió con su Guerra de las galaxias, Gareth Edwards intenta plasmar ese efecto documental, esa sensación de “cine de guerrilla” en las grandes producciones como Godzilla y Rogue One: es importante aquello que se y ocurre, pero más cómo lo siente y vive el personaje al pie del cañón.

Ejemplo de cine de guerrilla en blockbuster en una escena del tráiler de ‘Rogue One’ que no llegó al montaje final. D.O.P. Greg Fraisier.

Concept boarding

Muchos directores planifican en base a la acción, Gareth Edwards planifica la acción en base a la composición. Los eventos que acontecen y lo que el personaje siente han de ser mostrados claramente al espectador, y Edwards planifica las escenas en base a diferentes planos, diversos fotogramas durante cada escena meticulosamente diseñados para que puedan resumir el qué, el quién y el cómo aprovechando todos los recursos del medio audiovisual.
Así el arte, la composición y la fotografía ganan una fuerza inusual en el cine de monstruos, aventura y ciencia-ficción. Un lenguaje audiovisual que se acerca a sus influencias originales como Spielberg e Irvin Keshner.

Esta puede ser la característica imperante de su opera prima Factory Farmed (2008), que le abrió las puertas al mundo del largometraje, y cuya fotografía es magnífica aun habiendo sido producido en tan sólo 48 horas. A falta de medios, Edwards juega con la luz, los paisajes abandonados de la Inglaterra de principios de siglo XX, e indumentarias básicas para crear una bellísima estética futurista.

Fue de hecho por su composición y fuerza estética, y el lenguaje utilizado en la escena del salto H.A.L.O. en Godzilla que gran parte del guion de la película se escribiría en torno a ella. Doug Chiang, co-production designer de Rogue One explica que Edwards insisitió mucho en trabajar con los artistas conceptuales de la película. Tal fue su influencia que, a partir de las ideas de Edwards trabajadas por su equipo nacieron no sólo conceptos que acabarían siendo planos representativos de la película, sino conceptos que definirían la trama de la misma: ocurre lo siguiente en la trama porque lo queremos ver.

Arte conceptual para el ‘H.A.L.O. Jump’ de ‘Godzilla’ por Matt Allsopp.

Fotograma final del ‘H.A.L.O. Jump’ en ‘Godzilla’. D.O.P. Seamus McGarvey.

 

 

 

 

 

 

Esta idea del director definiendo el film en base a la composición visual-narrativa del mismo, mucho antes del guion y por encima del story board, es lo que se conoce como concept boarding. Según el artista Matt Alsopp, que trabajó con el director británico en sus dos grandes súper producciones, este proceso también ha nacido de él.

Reflecting on “the fear of the time”

My generation didn’t grow up with World War II or Vietnam or the JFK assassination. The images that are seared into our brains and are part of the nightmares are the things like the tsunamis and Katrina. Sci-fi and fantasy have always reflected the fear of the time. – (Mi generación no creció con la 2ª Guerra Mundial o Vietnam o el asesinato de JFK. Las imágenes que han cauterizado en nuestra memoria y se han convertido en parte de nuestras pesadillas son cosas como los tsunamis y Katrina. La ciencia-ficción y la fantasía siempre han reflejado los miedos de cada época. – Originalmente nota al pie).

 

Allen Leech en ‘Factory Farmed’. D.O.P. Gareth Edwards.

Esta cita de Edwards refleja contundentemente lo que Kovacsics (2017) reflexiona en su artículo: y es que la estética va claramente acompañada de un poso político más que evi-dente en sus cuatro obras de ficción. En todas, una sociedad industrializada y corrupta por el control y el poder crea, directa o indirectamente, una amenaza para la sociedad: unos soldados clon conscientes de su desgracia; unos alienígenas nacidos de la búsqueda de la erradicación de las enfermedades en la Tierra; monstruos nacidos de la radiación; y una Estrella de la Muerte que controla a través del terror tecnológico.

La naturaleza y el equilibrio natural como víctimas (y en el caso de Godzilla como salva-ción) de y a todos estos males es también un motive referente. La destrucción de ecosis-temas (y sistemas) por parte de gobiernos controladores y militarizados, así como la falta
de entendimiento de aquello a lo que se enfrentan, se mimetiza en los tres largos del director. En todos ellos aparece siempre, por otro lado, y en medio del caos, un personaje o grupo de mismos que presentan un rayo de esperanza frente a un futuro (y presentes) apocalípticos.
En tres de las cuatro historias, por cierto, los héroes no consiguen más que cumplir sus objetivos sin llegar a vencer más que las adversidades expedidas por el “enemigo”, pero no al “enemigo” en sí. En la restante, los antagonistas son vencidos por un Deus Ext Lacartus.

El acercamiento a los personajes y sus arcos narrativos/viajes emocionales ligados con el viaje físico en sí, la importancia del tesoro por encima del viaje (Jasón del revés), y la creación de mundos ficticios que se asemejen al real, son otras tres características del director que podrían discutirse más adelante, junto a un análisis más exhaustivo de las mencionadas anteriormente.


Bibliografía consultada

Balló, J., Pérez, X. (1997) La semilla inmortal. Los argumentos universales en el cine. Barcelona, Anagrama
Casau, G. (2017) Nuevas autores del género fantástico. Recurso didáctico, FUOC·PID_00246686
Kovacsics, V. (2017) Tendencias del cine fantástico contemporáneo. Recurso didáctico, FUOC·PID_00246684
Kushins, J. (2016) The Art of Rogue One: A Star Wars Story. New York, Abrams
Latorre, J.M. (1987) El cine fantástico, Fragmentos. “Prólogo”, Cap. 1 “Del expresionismo a Lon Chaney”, Cap. 24 “El fantastique emprende nuevos caminos”. Barcelona: Fabregat.
Lucas (de), G. (2001) Vida secreta de las sombras: imágenes del fantástico, Fragmento. Cap. 1 “La luz no usada”
Sánchez-Navarro, J. (XXXX) Guía de lectura: Los géneros cinematográficos de Rick Altman. Recurso didáctico, FUOC·PID_00246688
Todorov, T. (1974) Introducción a la literatura fantástica, Fragmento. Cap. 2 “Introducción a lo fantástico”

Filmografía y videografía consultada

Factory Farmed, Gareth Edwards (2008)
Film Keynote: Gareth Edwards (2017). SXSW 2017
Gareth Edwards Interview (2016). MovieZine
Gareth Edwards on the making of Monsters (2016). Adobe Creative Cloud
Godzilla, Gareth Edwards (2014). Warner Bros. · Legendary Pictures
Interview with Gareth Edwards [on Monsters] (2010). Vertigo Films
Introduction to Factory Farmed (2010). Vertigo Films
The Making of MONSTERS (2010). Vertigo Films
Monsters, Gareth Edwards (2010). Protagonist Pictures/Magnet Releasing · Vertigo Films
¿Qué esconde Rogue One? (2017). Lucasfilm
Rogue One: A Star Wars Story (Rogue One. Una historia de Star Wars), Gareth Edwards (2016). Walt Disney Studios Motion Pictures · Lucasfilm
The Star Wars Show S1Ep10 – Star Wars Rebels Season 3 Clip, Gareth Edwards Interview, and More! (2016). Lucasfilm
The Star Wars Show S1Ep30 – Gareth Edwards Interview, Rogue One Red Carpet Live Stream Announce, and More! (2016). Lucasfilm
Visions of Hope: The Look of Rogue One (2017). Lucasfilm

Anuncios

Reseña – Star Wars: Tarkin (Canon)

Con la impetuosa intención de reinstaurar y reconstruir el universo de Star Wars tras la compra de sus derechos, Disney y Del Rey publicaron de la mano de James Luceno (veterano en las Legends warsies), Star Wars: Tarkin – entre otras muchas novelas, claro.

Con tanto bamboleo y ataque liminal y súper-liminal de que se acerca el estreno de The Force Awakens, y aun reticente de separarme del Universo Expandido, Tarkin ha sido mi elección para re-adentrarme en el universo que tan bien ha tratado Rebels (2014 -) durante todo este año pasado. Y he de adelantarme diciendo que he acertado.

Tarkin_novel_artEl Grand Moff Wilhuff Tarkin interpretado por Peter Cushing en A New Hope (1977) es probablemente uno de los más impecables villanos en la historia del cine – aun habiendo durado poco su puesta en escena.  Sin embargo, y quizá por el amplio abanico de su target, el trato del personaje en The Clone Wars (2008-’14) y Rebels sabe a poco más que el de “malote serio estandarizado”. Era necesario que alguien le diera un trasfondo de calibre a alguien que tan bien ha servido al Imperio.

Los sucesos de la novela tienen lugar cinco años tras el final de Las Guerras Clon. La galaxia está en plena recesión económica, sobre todo en el Borde Exterior, mientras que en Coruscant el Imperio toma partido de la situación y crece exponencialmente. La carrera militar de Tarkin, así como su favorable relación con el ex Canciller Supremo Palpatine, le han otorgado una misión más allá de la expansión, pacificación o militarización del Nuevo Orden: la supervisión del proyecto secreto de construcción del Arma Definitiva en Geonosis. Sin embargo, su cometido se ve entorpecido cuando un inesperado ataque a las instalaciones secretas bajo su supervisión da a entender que el proyecto no es tan secreto, y que hay disidentes dentro de las fronteras imperiales que están empezando a alzarse en contra del Emperador…

Lo primero que sorprende de la novela es ver cómo, siguiendo el modus operandi de algunos episodios de The Clone Wars, Luceno y los directores creativos de Disney consiguen enlazar sin-sentidos y cabos sueltos de la trilogía original y las precuelas de Lucas. Así, se entiende mejor la relación de Dooku con Poggle el Menor y por qué comienzan Las Guerras Clon; cómo evolucionan personajes como Motti o Yularen de la serie al Episodio IV; quiénes eraN exactamente la Federación de Comercio, por qué poseían un planeta entero y un ejército de droides; y cómo y por qué empezó la Crisis de Naboo que vemos en The Phantom Menace (1999), etc.

Por otro lado, podemos observar una agradecidamente leve transición del universo que nos muestran las precuelas al de la trilogía original, con la presentación de nuevos conceptos, entidades y organigramas que conforman la galaxia; el porqué de la precariedad de los mundos que vemos visitar a Luke comparados con la magnificencia y tecnología de las películas modernas; y, lo más importante: cómo Wilhuff Tarkin llega a ser el despiadado líder territorial que vemos en A New Hope y de dónde viene esa lealtad de Darth Vader hacia él cuando, la última vez que les vimos juntos, el entonces capitán juzgaba por traición a Ahsoka Tano, la estimada aprendiz de Skywalker.

La novela pues juega tres papeles: en primer lugar, se trata de la biografía de Tarkin desde que empieza su adiestramiento cuarenta años atrás en su planeta natal, Eriadu, hasta su proclamación como Grand Moff, como le vemos en el episodio IV. James Luceno refuerza así la imagen del personaje que admiramos en sus breves aportaciones a la captura rebelde en ANH.

Por otro lado, nos cuenta cómo, poco a poco, a través de la mente de un solo hombre se Tarkin_Back_Covermodela un Nuevo Order, el Imperio Galáctico, y todo mientras persigue, en una enrevesada trama de persecución y batallas de ingenios (Wilhuff Tarkin vuelve a ser Sherlock Holmes), a los perpetradores disidentes que quieren amargarle el día. ¡Es fantástico ver otra buena historia narrada desde el punto de vista de los malos! Quizá, después de todo, la Rebelión se equivocaba y Darth Sidious tenía razón…

Y por último, Luceno desarrolla y detalla como nunca antes cada miembro del triunvirato que gobierna la galaxia – El Emperador, Darth Vader y el mismo Tarkin -, enriqueciendo así unos personajes de los cuales saber mucho sabe a poco.

¿Lo peor? Extrañamente, a veces se trata a Vader y Tarkin como una versión interestelar de la extraña pareja, aprendiendo a respetarse mutuamente a cada aventura que pasan juntos a través del Borde Exterior… Podría dar para un par de sketches para el Robot Chicken de Seth Green.

Y, aunque los personajes principales son realmente interesantes, ni los propios adversarios ni sus propias aptitudes consiguen captar la atención del lector, y eso que de vez en cuando tienen sus propias páginas de punto de vista narrativo. El desenlace de sus respectivas tramas los convierte en un ratón más divertido de cazar que de atrapar (como la mayoría de veces en estas tramas), un punto y aparte en las páginas de la Historia de la Galaxia.

En definitiva – James Luceno consigue en Tarkin profundizar en uno de los más elaborados villanos de la historia del cine, creando estabilidad entre las trilogías cinematográficas y todo a través de una narración corta pero enrevesada y entretenida que deja con ganas de más Lado Oscuro, más Imperio Galáctico y más Grand Moff Tarkin. Por otro lado, consigue salvar del abismo conceptos que se creían perdidos en las novelas y cómics de Legends – cosa que los lectores veteranos agradecemos de corazón.

Sergi

Leyenda – acerca de Sir Christopher Lee

Para ser leyenda debes o estar muerto o ser excesivamente viejo.

Christopher Lee

Sir Christopher Lee formó parte de más leyendas que cualquier actor principal con el que compartiera pantalla. Fue monstruo, padre, detective, doctor, caballero oscuro y villano y siempre, siempre, acabó destacando aun cuando no era aquella su labor.

Cuando mi generación empezó a disfrutar del séptimo arte, Lee se convirtió en el villano referente: sus papeles eran inteligentes, despiadados, nobles y con talento para el mal. Tanto, que cualquiera de nosotros aceptaba pasarse al Lado Oscuro o aliarse con El de Mordor si era él quien nos comandara.

Una vez crecimos y comenzamos a indagar en el pasado de la historia del cine éramos incapaces de creer que ese hombre, tan anciano, tan sabio, había sido parte de todas esas leyendas de las que siempre habíamos oído hablar. Conocer sobre él y su carrera como mago de la interpretación era fascinante.

Dicen que hablar con él a solas durante cinco minutos podía ser más útil que todo un proceso de escolarización. Que tenía tantas historias que contar que podías pasar noches y noches en vela aprendiendo acerca de todo un siglo de anécdotas, encuentros y aventuras. Y lo mejor es que todas aquellas aventuras estaban protagonizadas por él.

Acaba de marchar un hombre capaz de ser leyenda desde el día en que, como contaba, se alistó para defender su patria, mucho antes de envejecer – y que por burlar a la muerte la interpretó dos veces antes de morir.

Gracias por ser parte de todas aquellas historias, y por hacernos ser parte de tu leyenda.

Sergi

tumblr_n6751jucW41qf83cro2_1280

Reseña – Star Wars. Libro I, Skywalker ataca (Canon)

Vamos a ser sinceros. Cuando Disney compró Marvel todos nos llevamos las manos a la cabeza, y cuando compró la franquicia Star Wars nos las llevamos a la nuca. Pero cuando caímos en la cuenta de que eso suponía que Marvel sería la encargada de publicar los cómics de Star Wars, todos bailamos directamente La Macarena.

Disney/Marvel ya había demostrado su potencial al estrenar The Avengers en 2012 cuando se anunció la nueva trilogía de la saga galáctica y sus Anthology Films. Cuando nos dijeron que el vasto y delicioso Expanded Universe se convertía en meras Legends no-canónicas a todos nos cayó una lágrima… Sólo quedaba esperar a ver qué nuevas historias nos iban a re-contar con los cómics y novelas que se están publicando este año. Y, de forma aún más sincera, mi rabia interna me impedía dejar de lado esas “leyendas” para pasarme a lo nuevo…

Pero, qué queréis que le haga: este pasado 33 Salón Internacional del Cómic de Barcelona estaba plagado de consumidores con bolsas de Planeta Cómic publicitando el primer número de grapa de Star Wars, por un euro (¡UN EURO!) tan sólo un mes tras su publicación en USA. Así que, what the heck, había que unirse a la causa.

Y bien qué he hecho.

Parece estúpido, pero la sensación al tocar el número es espléndida – ese papel de fotografía satinada tan suave al tacto, y tan sólo abrirlo ya me di cuenta de que iba a ser bueno, ¡ni más ni menos que Joe Quesada de director creativo, ¡JOE QUESADA!! Sólo un verdadero fan de la saga podía devolverla Marvel con un:

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…

para seguir con un –

¡STAR WARS!

a doble cara y los títulos iniciales. Casi se puede sentir la música. Sencillamente fantástico.

Si tratamos el tema de la historia, Quesada y Aaron vuelven a los orígenes de los cómics Star Wars/Marvel: una historia de intriga, rebeldes contra Imperio, bien contra el mal, ambientada entre los eps. IV y V donde podemos encontrar a toda la tropa clásica – Luke, Han, Leia, Chewie, 3PO y R2 – contra el mismísimo Darth Vader. Y es que eso es lo que lo hace redondamente bueno, y es que es lo de siempre, contado de nuevo, pero de otra manera. Pura aventura, pura épica, puros clichés, al más estilo Star Wars.

Couv_242798Las ilustraciones de Cassaday y de Martin son impecables, disfrutadas hasta por mi viejo padre. Y aunque los diálogos son correctos en relación a calidad-personaje (dejando de lado la imperiosa necesidad de 3PO dejando claro el momentum en el que nos encontramos para situar al lector), la traducción pierde fuerza (que no Fuerza). Ese “tengo una muy buena corazonada” en vez de “tengo un buen presentimiento” es doloroso.

Estoy muy emocionado por poder encontrar mensualmente y tan al día esta nueva colección en casa. Una colección que podemos disfrutar toda la familia al fin: si mi padre que vio destruir la Estrella de la Muerte en cines le da el visto bueno, es que realmente es bueno. Ahora a esperar al cuatro de mayo para Darth Vader y Princesa Leia.

¡Que la Fuerza os acompañe!

Sergi

Reseña – Star Wars Rebels: Season One (Canon)

¡El fuego de la rebelión se extiende a través de la galaxia!

Star_Wars-Rebel_season_finale

The Empire is weak!

Ayer tuvo lugar el épico final de temporada de Star Wars Rebels. Aunque realmente ‘épico’ se queda corto: incursiones, batallas espaciales, duelos de luz contra oscuridad, tensión, humor, la Marcha Imperial, tres cameos inesperados… Un digno final de temporada para el inicio de una nueva época dorada para Star Wars.

Pero no es solo el hecho de que la serie recupere el espíritu de la saga original, como ya comenté en la reseña de Idiot’s Array, es el hecho de que, como consiguen las nuevas precuelas del cine y la televisión, logra explicarnos de nuevo una historia que ya conocemos desde otro punto de vista, intrigándonos, sorprendiéndonos y emocionándonos.

Es cierto que a primera vista de los catorce episodios de veinte minutos que dura la primera temporada, muchos de ellos parecen livianos y algo estúpidos. Sin embargo hay que recordar lo que decía Obi-Wan sobre los puntos de vista, y ahora que ha acabado la temporada ver el todo como una historia englobada: los tres o cuatro episodios que cojean son compensados por una primera temporada que aporta más a la saga canónica que lo que el fan esperaba (y que lo que aportaron los episodios I, II y III).

El desarrollo de los personajes de Ezra y Kanan, así como la relación entre los miembros de la célula rebelde principal, son deliciosos. Sorprende la cantidad de secundarios a los que coges cariño y de los que esperas saber más, como también –

SPOILERS AHEAD

las inesperadas muertes, apariciones de personajes como Tarkin y Vader, la crueldad que presentan junto al Inquisidor y, en general, a crudeza con la que se muestra el Imperio Galáctico.

Fascinante también la aparición magistral de Ashoka Tano, la aprendiz de Skywalker en The Clone Wars que a tantos fans nos cayó gorda en un principio y que adoramos en el momento de su partida. ¿No sería fantástico verla luchar con su antiguo maestro?

END OF SPOLER AREA

Screenshot3Star Wars Rebels: Season One ha sido un amanecer brillante para la nueva historia de origen de la Alianza Rebelde. Volver a ver a Trespeó, Erredós, y Lando ha sido un sueño. He disfrutado como un bobo, pese a sus más y sus menos, y no quepo en mi gozo al pensar que pronto tendremos más.

Ahora a esperar a  Star Wars Rebels: Season Two y, claro, Star Wars, Episode VII: The Force Awakens. Que la Fuerza os acompañe.

Sergi